Lo esencial
Buscamos la expresión natural de cada cepa
desde 2018
Nuestra historia como emprendedores
PENSAR EN VOLVER
Con el nacimiento de nuestro hijo Gael, empezamos a pensar cada vez más en volver. Queríamos que creciera cerca de sus abuelos, de nuestras raíces, rodeado de la naturaleza y de esas costumbres argentinas tan nuestras.
EMPIEZA LA HISTORIA
Plantamos las primeras vides en la quinta familiar, al reparo de la hermosa Sierra La Bachicha, a solo cinco kilómetros al norte de la ciudad de Balcarce.
Iniciamos con 400 plantas de Cabernet Franc, 400 de Sauvignon Blanc y 100 de Gewürztraminer, impulsados por el deseo de comprender cómo estas variedades se adaptarían a nuestro terruño y con el objetivo de crear vinos boutique de altísima calidad.
FIN DE LA PRIMERA ETAPA
Se completa la plantación total.
primera cosecha
Celebrar nuestra primera vendimia fue un sueño hecho realidad y un momento que nos unió como familia, reafirmando nuestra pasión por el vino.
“Nací en un paraje rural. Mi primer regalo fue un caballo y mi infancia transcurrió entre las mañanas de juegos en el campo y las tardes en la escuela rural. Desde chico, aprendí el valor de una vida simple y auténtica.”
Martín Muñoz
Propietario
nuestro terroir
Sobre Balcarce
Rincón vitivinícola donde la naturaleza teje afinidades íntimas con la tradición. Ubicado en la provincia de Buenos Aires, a pocos kilómetros de la costa atlántica, combina factores climáticos, geológicos y del suelo ideales para la viticultura.
Las marcadas diferencias de temperatura entre el día y la noche favorecen una lenta maduración de las uvas, lo que conserva su acidez y realza los sabores frutales. Además, las brisas del océano cercano crean un microclima que mantiene la frescura y el equilibrio en cada racimo, resultando en vinos de gran calidad que capturan la esencia de nuestra tierra.
cosecha manual
Vinos francos, amables y auténticos
Elaboramos vinos que hablen de nuestro lugar, nuestras tradiciones, nuestra familia y el paisaje serrano que nos rodea. En cada botella buscamos expresar esos valores y la forma en que nos gusta vivir.
Recolectamos las variedades blancas en febrero y las tintas en marzo, siempre en el momento justo para asegurar la frescura y el carácter frutal que tanto disfrutamos.
En la bodega, realizamos una selección rigurosa, eligiendo solo los mejores racimos para nuestras partidas limitadas.
Tras la fermentación, los vinos se crían en barricas de roble francés de 6 a 8 meses, respetando siempre la expresión natural de cada una de las cepas, para que puedan reflejar con autenticidad y franqueza este terruño tan querido para nosotros.
equipo de trabajo
Conocé quiénes somos
Hoy, nuestro Cabernet Franc profundo y herbal, junto con un Sauvignon Blanc frutal, están listos para ser descorchados frente al viñedo, en este rincón campestre que nos inspira cada día.